Dependencia económica por la extracción de recursos (Opinión, 28.9.12)

Dependencia económica por la extracción de recursos (Opinión, 28.9.12)

Por: MARÍA MENA M. mmena@opinion.com.bo | 28/09/2012 | Ed. Imp.

La economía de Bolivia tiene un modelo extractivista cuyos resultados están destinados a la exportación de minerales, hidrocarburos y gas sin generar valor agregado, lo que le hace dependiente del mercado internacional. Al mismo tiempo, genera impactos ambientales y sociales que cada vez son mayores. El investigador del Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB) Pablo Villegas, dice que esta dependencia se puede superar con la industrialización de los recursos naturales, una meta a veces inalcanzable.

“El 94 por ciento de nuestras exportaciones es de materia prima. No hay otro país igual en Latinoamérica tan dependiente de materias primas”, menciona.

Para Villegas Bolivia vende la materia prima a precios “baratos” saqueando recursos sin reponerlo.

El viceministro de Desarrollo Productivo y Metalúrgico del Ministerio de Minería, Freddy Beltrán, aseguró que la política de Gobierno es no dejar que las empresas extranjeras administren solas los recursos y que den dinero para el país.

Destacó que está en marcha la industrialización del litio lo que permitirá dar un valor agregado a los recursos.

ECONOMÍA Las exportaciones bolivianas son impulsadas principalmente por los hidrocarburos y minerales que llegan a 83 por ciento de las ventas tradicionales y no tradicionales, según un último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Esta cifra de exportaciones de materias primas como el gas y la minería (no renovables) demuestra dependencia económica de Bolivia con la extracción de recursos naturales, toda vez que no ha logrado la industrialización de los hidrocarburos.

Si sucediera un cambio drástico de los precios internacionales (de gas, hidrocarburos o minerales) o se llegan a agotar los recursos, Bolivia no tendría otros recursos para atender sus necesidades, cuestiona Villegas. Ocurrió en 1984 cuando cayeron los precios del estaño y Bolivia enfrentó una aguda crisis económica que derivó en la relocalización y el desempleo.

La enorme capacidad económica que disponen las industrias extractivas les permite influir en la toma de decisiones del Gobierno. El extractivismo hace a Bolivia vulnerable, frágil y dependiente de variables que están fuera de su control. En cambio, aquellos países que apuestan por un desarrollo a su mercado interno tienen instrumentos de política controladas.

Esta dependencia también se ve reflejada en las regalías que percibe el país tras la nacionalización de los hidrocarburos, entrando en un círculo vicioso, como la Renta Dignidad, el Bono Juancito Pinto y el Juana Azurduy de Padilla.

Se observó que a través de estos bonos el Gobierno legitima su proyecto político.

LA MINERÍA Esta dependencia extractivista inició desde la primera vez que se extrajo minerales del Cerro Rico de Potosí hasta la fecha.

La explotación de este recurso rentable ha generado conflictos entre cooperativistas y trabajadores asalariados dejando pendiente el tratamiento de la Ley de Aguas que regula el uso del líquido, que está siendo contaminado por los minerales.

La directora de la Asociación de Acción Social del Sur de Colombia, Berenice Celeyta, dice que Bolivia debería revisar las políticas públicas para que sean de carácter inclusivo, de esta forma prevenir la confrontación entre mineros y que respeten el medio ambiente y los derechos colectivos.

ALTERNATIVA Para Villegas la industrialización de los minerales, hidrocarburos y del gas convertiría a Bolivia en un país independiente con más ingresos económicos. Pero también el Gobierno debería potenciar el sector productivo para empleo.

De acuerdo a un informe del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario, durante el 2009, 364 millones de dólares fueron gastados en bonos para la población, más de 50 por ciento a la inversión en el sector productivo. Esto revela que Bolivia tiene un sector productivo débil.

GOBIERNO El viceministro de Desarrollo Productivo y Metalúrgico del Ministerio de Minería, Freddy Beltrán, dijo que Bolivia tiene una política clara respecto al extractivismo de recursos naturales, en especial de los hidrocarburos y minerales.

Resaltó que la política se basa en no dejar que empresas extranjeras administren los recursos naturales. “Los que nos acusan de extractivistas, de no traer inversión les decimos que Bolivia es elogiada en otros países por su modelo”, dice.

La autoridad destacó que está en marcha la industrialización del litio lo que permitirá dar un valor agregado a los recursos.

Informe dice que 40 por ciento de conflictos es por recursos

Un informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) da cuenta que el 40 por ciento de los conflictos internos de la mayoría de los países latinoamericanos, es por los recursos naturales.

Esta situación se ve claramente identificado en los últimos dos conflictos internos en Bolivia como el de los mineros de Colquiri donde se disputan la explotación de esa mina entre cooperativistas y trabajadores asalariados.

También está la resistencia a la construcción de la carretera que atraviesa el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

El Perú, el 47 por ciento de los conflictos es socioambientales, de esta cifra el 64 por ciento por la minería y el 18 por ciento por hidrocarburos.

LA MINERÍA Según el exviceministro de Medio Ambiente de Perú en el gobierno de Ollanta Humala, José De Echave, la minería está en proceso de expansión en América Latina como nunca se vio en los últimos 50 a 60 años.

De Echave explica que la minería es el sector más rentable del mundo y que está ligado al crecimiento del territorio por la explotación de los minerales que demanda la concesión o expropiación de tierras, la perforación de pozos para petróleo y gas sin respetar el medio ambiente.

Otro dato que facilita De Echave es que en las últimas dos décadas el número de países con actividad minera ha aumentado en 50 por ciento . Esto representa más ríos contaminados que van directo a los cultivos y al consumo humano y de los animales.

“Brasil aprovechó oportunidad para comprar el gas boliviano”

La profesora en Relaciones Internacionales, investigadora del Instituto de Políticas Alternativas del Cono Sur y especialista en empresas transnacionales de Brasil, Ana Sagioro García, dice que Brasil aprovechó, en la década de los 90, una oportunidad de negocio en Bolivia gracias a la privatización. Desde entonces ese país compra gas creando una dependencia mutua difícil de romper.

“Ésa es la motivación que hubo en los 90 cuando Petrobras entra en Bolivia, además, el gas boliviano tenía un precio muy barato para Brasil ya que había una oferta abundante. Ésa fue la motivación”, menciona Sagioro.

DATOS En los primeros seis meses del año la venta de gas natural al mercado de Brasil sumó 1.713,30 millones de dólares y a la Argentina 774,18 millones de dólares, según el INE.

A ambos mercados se facturaron 2.487,48 millones de dólares, monto que supera en 50,67 por ciento al registrado en similar periodo del año pasado cuando solo se alcanzó los 1.651,22 millones de dólares por la exportación de gas natural, según un reporte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Brasil sigue siendo el mayor consumidor de gas natural boliviano. Tiene un contrato vigente hasta el 2019 que indica que Bolivia debe mandar un mínimo de 21 millones de metros cúbicos por día.

La minería contamina los ríos con mercurio y cianuro

La minería contamina los recursos acuíferos e hídricos del país. Los ríos de Pilcomayo y Madre de Dios están llenos de combustible, mercurio y cianuro altamente tóxicos para quienes están expuestos.

En Bolivia hay cuatro departamentos que llegaron a niveles críticos de contaminación minera. Estas regiones están situadas en las zonas altas del occidente como Oruro y Potosí.

Pero, también los departamentos de Chuquisaca y Tarija son receptores de los impactos de la contaminación por la explotación minera en Potosí.

Solo la cuenca del Pilcomayo afecta a 50 municipios.

PROBLEMAS El mercurio y cianuro en el agua provocan males irreversibles. Nacen niños con problemas mentales o tienen dificultades en el aprendizaje, según el investigador del CEDIB, Pablo Villegas.

La expansión minera viola los derechos en Colombia

Colombia es uno de los países que tiene una de las situaciones más graves en términos de expansión minera sobre todo porque estos conflictos vienen de décadas atrás donde ha habido una fuerte violación a los derechos humanos de la población como asesinatos, masacres, desapariciones forzadas que estuvieron centradas en frenar la protesta social por defensa del territorio.

Colombia tiene una historia en la explotación de minerales como el oro, el cobre y lo que tiene que ver con el tema petrolero y petroquímico donde también los sectores sociales han sido víctima de toda esa violación.

Lo que tenemos en Colombia es un mapa minero muy preocupante, más o menos el 70 por ciento del territorio está siendo concesionado a grandes compañías multinacionales procedentes de Inglaterra, Canadá, Estados Unidos como es el caso de la Anglo American que ha generado varios conflictos sociales, digamos en esta última década, pero en particular están vigentes en este momento.

Lo que tenemos también es que muchas de estas compañías multinacionales han contribuido al fortalecimiento de grupos paramilitares, que en el caso colombiano han sido los ejecutores de crímenes de Estado muy lamentables.

Otro elemento muy importante que es el Presidente actual, dentro de su plan nacional de desarrollo incorpora una locomotora denominada “la locomotora minero-energética”, esta locomotora trae reformas al Código Minero mucho más fuertes de las que se hizo en el año 2001 y que beneficia no a las poblaciones, sino a los grandes capitales nacionales e internacionales, ésa es un gran preocupación del sector minero, de los indígenas y comunidades afrodescendientes que vienen siendo víctimas de crímenes permanentes y que el objetivo es que se desplacen de sus tierras porque están siendo concesionadas.