Las rutas del oro ilegal. Estudio de caso en cinco países

Las rutas del oro ilegal. Estudio de caso en cinco países

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Desde la primera década del siglo XXI, el incremento sostenido en la demanda internacional de oro ha transformado las condiciones globales de extracción y comercialización de este metal precioso, generando no solo un aumento en los volúmenes comercializados, sino además el repunte de métodos de extracción y comercialización que evaden regulaciones ambientales, sociales y tributarias en los países de origen. Estos cambios han traído consigo el desarrollo de nuevos vínculos con tipos de crimen organizado como el narcotráfico, que exponen a su paso a comunidades y poblaciones, principalmente rurales, dependientes tradicionalmente del desarrollo combinado de actividades agrícolas, forestales e inclusive de pequeña minería.

De manera particular, las fuerzas del mercado han alcanzado e impactado con celeridad bosques tropicales de continentes tan diversos como África, Asia y América, generando impactos sociales y ambientales preocupantes sobre ecosistemas que se caracterizan precisamente por albergar a pueblos indígenas con diversos grados de contacto y por tener los niveles de biodiversidad más importantes del planeta. Gran parte del oro extraído informal o ilegalmente termina en mercados y centros financieros de Europa, Asia y Norteamérica, a través de rutas y mecanismos de intercambio que dificultan su trazabilidad y la propia capacidad de los sistemas formales de comercialización para determinar el origen ilícito de parte del oro adquirido. Frente a este panorama, las regulaciones de los países exportadores aún enfrentan limitaciones para crear marcos nacionales de aprovechamiento de recursos naturales que minimicen las condiciones y oportunidades para el desarrollo de actividades ilícitas en torno a la minería aurífera.

Por su parte, los principales países importadores de oro distan aún de tener protocolos confiables que permitan verificar el origen lícito de los minerales importados. Se trata entonces de un problema que va más allá de las condiciones locales de extracción (generalmente asociadas a la pequeña minería) e implica en su desarrollo a una serie de actores, distribuidos en una larga y compleja cadena de extracción y comercialización. La cuenca amazónica no ha sido ajena a este fenómeno: la minera aurífera informal e ilegal ha crecido en todos los países de la región, con diversos grados de intensidad y en función a contextos nacionales específicos. Estas condiciones se han complejizado en aquellos puntos de frontera en los que el imperio de la ley es difuso y donde los mecanismos de coordinación interestatales o regionales son inexistentes o han sido débilmente implementados.

Adicionalmente, desde el sector privado, vinculado a la cadena de valor del oro, no se evidencian aún iniciativas claras para implementar mecanismos de “debida diligencia” que prevengan el uso de recursos o mecanismos formales para blanquear oro ilegal. Continuando con el esfuerzo desplegado en 2014 1 para tener una perspectiva regional de la minería ilegal en la cuenca amazónica, el presente estudio aporta nuevos elementos para comprender los vínculos y articulaciones de lo local, nacional y global en los procesos de extracción y comercialización de este metal precioso. A través del análisis de cinco áreas de explotación aurífera, informal e ilegal, en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, los trabajos analizan la evolución de este tipo de minería y las formas en las que cada contexto nacional ha condicionado distintos tipos de desarrollo de este fenómeno.

En ese sentido, este estudio aporta evidencias para resaltar el rol diferenciador que siguen teniendo los Estados a la hora de enfrentar un fenómeno global como el del incremento de los precios del oro en el mercado mundial. Los estudios se caracterizan además por ubicar los puntos de extracción de la cadena de oro ilegal e informal cerca a zonas de frontera, aquellos márgenes del Estado en los que el ejercicio de la autoridad es intermitente, menos claro y está mediado por relaciones locales de poder que articulan de distintas maneras a actores locales, nacionales e internacionales. Dichas condiciones hacen que, por un lado, la extracción de materias primas dependa de estas redes locales, pero por otro lado promueven la articulación plena de estas redes a circuitos transnacionales de extracción y comercialización de oro, a pesar del aparente aislamiento en que se ubican dichos puntos de extracción.